Contactar con FIITM

 

 
Home
Quienes Somos
Programas

Esta usted en : FORO IBN ARABI
 

 

IV Foro Ibn Arabi: Diálogo interreligioso: El conocimiento recíproco construye la paz. L'Aquila, 1999

Una demanda, repetida en varios Forros, había sido la necesidad de una información veraz y recíproca sobre el contenido de las distintas religiones. Para algunos de los participantes una de las claves del problema estaba en que los poderes políticos - con la connivencia de determinadas jerarquías religiosas - habían construido los "catecismos" que convenían a sus necesidades, manipulando, de un lado, los textos de la propia religión, introduciendo un integrismo que les era ajeno, y, del otro, demonizando las restantes religiones, reducidas a unas cuantas imágenes deleznables.

Fue, pues, lógico, que, en el discurso del Foro, los italianos plantearan la necesidad de defender y solicitar este recíproco conocimiento, sin el cual los creyentes de cualquier religión podían ser fácilmente dirigidos, acumulando la tergiversación de la historia - pues igual se miente cambiando los hechos, que contando sólo unos pocos, seleccionados en función de los intereses de quien los cuenta - a la ausencia de una información con la que encarar la manipulación críticamente. Es decir que, en última instancia, el problema tenía dos capítulos igualmente importantes: de un lado, el conocimiento de la propia religión, falseada por tantos "catecismos" declarados oficiales, y, de otro, el conocimiento de las religiones ajenas, a las cuales, por supuesto, esos "catecismos" deformaban y convertían en el enemigo radical del Dios verdadero.

Esa fue la linea dominante en buena parte de los ponentes, que, exactamente, fueron:

Erez Biton. Poeta. Presidente del Centro Israelí del IITM.
Don Elio Bromuri, Profesor de Ecumenismo y Diálogo interreligioso en el Instituto Teológico de Asís (Italia).
Giovanni Cereti. Profesor de la Universidad Lateranense. Presidente del Movimiento Interreligioso por la Paz (Italia).
Gabriel Fabri. Rabino, del Movimiento hebreo liberal de Francia. (Francia)
Beatriz Ferenczi Gómez. Investigadora de la influencia de la religión en los diversos sistemas pedagógicos (Francia)
Giulio Luchetta. Profesor de la Universidad de Estudios, d Chieti (Italia)
Eshan Naraghi. Asesor de la UNESCO (Irán).
Mohamed Karachic. Imán. Centro Cultural Islámico de Madrid (España)
Thalal Khrais. Director del Semanario de los países árabes "Ash-Shiraa"
Rena Molho. Vicepresidenta de la Asociación para el Estudio del Judaísmo Griego de Salónica (Grecia).
Carmelo Pagano Le Rose. Sacerdote franciscano. Miembro del Comité de La Perdonanza, de L'Aquila (Italia).
Jean Luc Pouthier. Redactor de "L'esprit" (Francia)
Roberto Rusconi. Profesor de la Facultad de Filosofía y Letras de la Universidad de L'Aquila (Italia).
Samuel Shirat. Vicepresidente de los Rabinos de Europa. (Israel-Francia).
Walid Seif. Profesor universitario (Jordania)
Ibrahim Spahic. Presidente de la Casa de la Paz de Sarajevo (Bosnia-Herzegovina)
José Monleón. Director del IITM (España)
Federico Fiorenza. Director del T.S.A. (Italia).

El predominio del grupo formado por profesores de universidad, periodistas y pedagogos, consecuente con los propósitos del Encuentro, indica cual fue la linea del debate,: una rica exposición de las circunstancias históricas que han impulsado las sucesivas "operaciones" de recíproca demonización y la dificultad que supone hoy, cuando muchas de ellas han sido incorporadas a la cultura social de muchos países, el corregirlas. De nuevo, aparecía la relación entre el pensamiento generalmente aceptado y la educación, convertida ésta, mucho antes que en la creación de una conciencia crítica y responsable, en un mero adoctrinamiento.

Como en otras cuestiones graves, es evidente que la corrección no puede ser meramente puntual. Quizá se trate de un sentimiento y una reflexión que no han dejado de acompañar a la historia. Sólo que si, en los siglos dominados por el dogma, sólo podían albergarse en determinadas minorías o personas lúcidas, hoy es ya una evidencia: nada va a cambiar respetando los principios sobre los que se ha construido la realidad que se quiere cambiar; nada será distinto, si la norma es la que ha impedido que lo fuera a través de los siglos. Con lo que la necesidad del conocimiento recíproco de las religiones, despojado de cuantos prejuicios e intereses lo han impedido hasta la fecha, se convierte en algo mucho más radical: la imposibilidad de acercarse al otro, de construir la convivencia, mientras el otro siga siendo un ser sospechoso, y la diferencia una razón de hostilidad. Es decir, mientras no construyamos una cultura que, en lugar de encerrase en la estimación de las expresiones de unas determinadas sociedades, no asuma el valor de la diversidad cultural y, por consiguiente, acepte la necesidad de conocer las distintas culturas, o, cuanto menos, no prejuzgar su inferioridad a partir de los viejos esquemas verticales: llamense nacionalistas, eurocentristas, o racistas. Cambiar el concepto tradicional de cultura, según el cual, no hay más que una y lo demás es exotismo, primitivismo, o barbarie, por la concepción de su pluralidad , equivaldría a poner en cuestión muchos de los principios que aún se consideran sagrados o intocables, a veces, sin advertir que el denostado Pensamiento Único se apoya, no sólo en razones económicas y en la revolución tecnológica, sino, también, en esa visión piramidal de la cultura que invita, simplemente, a luchar por la cúspide. Amenaza contra la que, con evidente ceguera, luchan quienes quieren afirmar el valor de su singularidad, resistiéndose a ser devorados por la homogeneización, sin, por otra parte, alterar el esquema ideológico. Mientras predomine la lucha por la cúspide y el desprecio de quienes no están cerca de ella, las cosas seguirán igual, sea cual sea el ámbito geográfico y político donde situemos el problema.

Esperemos que las autoridades de El Aquila y el TSA editen las actas de aquel Encuentro, lleno de apuntes dolorosos sobre la sistemática e interesada deformación de que han sido objeto las culturas y las religiones, con el ánimo de crear argumentos para dirigir y administrar la violencia.


NACE EL FORO IBN ARABÍ

Era nuestro cuarto Encuentro dentro de un discurso que había afirmado siempre su voluntad de continuidad. Así que pensamos en la necesidad de estructurar un Foro Permanente que intentara, en las sucesivas ediciones, avanzar en la reflexión y abrirse a las preguntas del contexto histórico inmediato. Ello nos llevó a formular, al término del Encuentro, una Declaración, que resumía el punto al que habíamos llegado y hacia donde queríamos ir. Decía así:

Es obvio que las Tres Religiones del Libro han sido usadas reiteradamente a lo largo de la historia, y lo son también en la actualidad, para justificar numerosas acciones de desprecio y de violencia. De ahí que la voluntad de establecer un dialogo intercultural presidido por el respeto recíproco tenga que afrontar el papel de las religiones como factor positivo o como obstáculo.

El IITM ha mantenido, en colaboración con la Junta de Castilla La Mancha, la Perdonanza celestiniana, el TSA y las autoridades de El Aquila, un Foro destinado al examen del problema, contando con la participación, en un mismo plano y sin jerarquización alguna, de judíos, cristianos, musulmanes y no creyentes. Indagación hecha desde distintos ángulos, para cuya profundización y continuidad, decide, en El Aquila, crear una estructura permanente y dar a los Foros el nombre de IBN Arabí, incluyendo en la serie a los Encuentros ya celebrados.

El Foro excluye sistemáticamente cualquier tipo de confrontación doctrinal. Las distintas versiones, históricas y teológicas, de las Tres Religiones del Libro y la posición de los no creyentes merecen el mismo respeto, y en ese sentido habrán de pronunciarse cuantos participen en el Foro. Los debates no tendrán como objeto la búsqueda de espacios doctrinales comunes o la formulación de ciertos sincretismos de aceptación general, sino la afirmación de la convivencia y el respeto entre las distintas expresiones religiosas y la sociedad no creyente o agnóstica. Cualquier integrismo, laico o religioso, o cualquier forma de proselitismo, están excluidos.

El carácter socio-religioso del Foro conlleva la atención a las relaciones entre las instituciones religiosas y las instituciones políticas, a la función social de las prácticas religiosas en los distintos países y circunstancias, a las acciones y manifestaciones solidarias de las jerarquías religiosas, o a los pactos impuros entre la Religión y el Poder. La historia reciente evidencia numerosos casos de barbarie en los que las religiones han sido invocadas, en detrimento de aquellas concepciones de las mismas que han subrayado, a lo largo de los siglos, sus principios de fraternidad humana o de respeto. El IITM y las distintas instituciones que han colaborado en la celebración de los Foros, entiende que tales principios deben ser defendidos y potenciados por toda la sociedad, creyente y no creyente, dispuesta a comprometerse, a través de la acción cotidiana, e la construcción común de la convivencia, sin sujetar los principios a la afirmación de una doctrina

El nombre del Foro y su estructura tomaban cuerpo. Pero, evidentemente, no hacíamos sino formalizar un trabajo de años. Por eso sujetamos a la numeración todos los Encuentros anteriores, y el celebrado en L'Aquila fue considerado el IV de los Foros.


 



Subir
© 2000 FUNDACIÓN INSTITUTO INTERNACIONAL DEL TEATRO DEL MEDITERRÁNEO
Sede Legal : Ricardo De La Vega 18, 28028 Madrid
Teléfono 91 355 58 67 - Fax 91 726 3711
E-mail: iitm-es@iitm.org